lunes, 30 de enero de 2017

La energía de nuestros Yorkshire


Los alimentos contiene energía, que queda disponible después de varios procesos de digestión y trasformación que se producen en el aparato digestivo. Las partículas de alimento se transportan a las diversas células del organismo donde, en presencia de oxígeno, se transforman precisamente en energía. Durante este proceso de transformación también se produce calor, que permite al perro mantener su temperatura. Para simplificar, podemos decir que el alimento "se quema" y se transforma en energía. La energía producida no solo permite no sólo el mantenimiento del animal (metabolismo basal), sino también le da la posibilidad de cumplir su trabajo, que requerirá mas o menos energía en función de la obligación que exija. Por consiguiente, cuanto mayor es la actividad de un animal, mas elevada debe ser la cantidad de alimento que tendrá que transformar en energía. La cantidad de energía contenida en una alimento (energía ordinaria) se mide por el calor que produce durante la combustión en un aparato adecuado. Sin embargo, el perro no utiliza toda la energía: parte la elimina con heces y orina y otra parte se consume durante el proceso metabólico en función del grado de digestibilidad del alimento y de su disponibilidad de utilización. El valor energético de u alimento normalmente se expresa en energía metabolizante (EM), dada por la energía ordinaria del alimento restando la que permanece en las heces y en la orina derivadas de ese alimento. La energía generalmente se mide en kilocalorías (Cal) o en megajulios (Mj). La energía de un alimento depende de su contenido en hidratos de carbono, grasas y proteínas según los valores propuestos en 1985 por el National Research Council (Consejo Nacional de Investigación, NCR) de EE.UU. Mundimascotano.com:

- 1 g de hidratos de carbono = 3,5 Cal EM
- 1 g de grasa = 8,46 Cal M
- 1 g de proteinas= 3,5 Cal EM

El perro no utiliza la energía de la fibra ordinaria. los valores de EM de los diversos alimentos para perros en la mayor parte de los casos no son determinados en vivo, sino que se deducen mediante cálculos con ecuaciones matemáticas. En general, un exceso de energía se almacena en el cuerpo en forma de grasa.


LAS GRASAS O LIPIDOS

Representan una fuente indispensable porque ofrecen al organismo la necesaria aportación de ácidos grasos, de colina y de vitaminas liposolubles (A, D, E y K). Además, constituyen las membranas celulares y los reguladores metabólicos. Son agradables para los perros y, en general, mejoran la apetecibilidad del alimento. La energía suministrada por las grasas es muy elevada y sumas más del doble de la que suministran los glucidos o las proteínas; por tanto son especialmente necesarias para el perro que trabaja o vive en climas fríos. Los ejemplares sanos las digieren bien a través de la acción de la bilis y de los enzimas pancreáticos.
La grasa se acumula en el cuerpo como fuente de energía de reserva. Sin embargo, continuamente se extrae de los depósitos y se recicla con las grasas absorbidas. Loas lípidos están presentes en las células del cuerpo y en algunos líquidos orgánicos bajo formas complejas, como fosfolípidos, glicolípidos, etc,. y sobre todo abundan en las células del sistema nervioso. El colesterol, que es un lípido compuesto, es indispensable, en pequeñas cantidades, para todas las células del cuerpo y está presente en gran cantidad en el cerebro.
Las dietas para perros son, en general, ricas en grasas, tanto de origen animal (tocino, manteca o mantequilla) como de origen vegetal (aceite de semillas o de oliva). No existen grandes diferencias en el contenido de energía metabolizabnte (EM) de las diferentes grasas, pero las de origen vegetal, al ser mas ricas en ácidos grasos insaturados, son preferiblesdesde el punto de vista dietetico.
Algunos ácidos grasos insaturados, como el linoleico y el araquidónico, también son indispensables para el perro, para un crecimiento normal y para prevenir los eccemas cutáneos. La dieta debe contener como mínimo el 5% de grasas u el 1,1 de ácido linoleico.


LOS GLUCIDOS O HIDRATOS DE CARBONO


Presentes en cantidad muy modesta en el organismo animal, se encuentran en la sangre en forma de monosacáridos (principalmente glucosa) y en el hígado y los músculosen forma de glucógeno, que el organismo atesora como fuenten inmediata de energía para poder afrontar con rapidez casos de emergencia, como un intenso trabajo muscular (lucha, fuga, etc) o el estrés.
Están presentes en grandes cantidades en los vegetales, en forma de compuestos orgánicos derivados del proceso de fotosíntesis clorofílica.
Los azúcares mas sencillos son los monosacáridos (fructosa, lactosa, etc.), rápidamente asimilados y utilizados por el organismo como fuente de energía.
Los polisacáridos son hidratos de carbono mas complejos, de los cuales nos interesa sobre todo el almidón y el glucógeno: son sustancias hidrosolubles en agua y que tienden a formar soluciones gelatinosas y viscosas.
El almidón es el hidrato de carbono alimentario más importante y la sustancia de reserva más difundida en el reino vegertal (semillas, tubérculos, raíces).
La mayor aportación de almidón la proporcionan los cereales, que representan una fuente alimentaria de gran importancia en las raciones del perro.

NESESIDADES DE GRASAS Y AMINOACIDOS (AL DIA POR KG DE PESO VIVO)

PRINCIPIO NUTRITICO; CRECIMIENTO; MANTENIMIENTO

Energía Metabolizante; 200 Cal; 74,2 Cal
Grasas; 2,7 g; 1 g
Acido linoleico; 540 mg; 200 mg
Proteínas; 9 g; 4,5 g
AMINOACIDOS
-Arginina; 274 mg; 21 mg
-Istidina; 98 mg; 22 mg
-Isoleucina; 196mg; 48 mg
-Leucina; 318 mg; 84 mg
-Lisina; 280 mg; 50 mg
-Metionina-cistina; 212 mg; 30 mg
-Felinanina-tirosina; 390 mg; 56 mg
-Treonina; 254 mg; 44 mg
-Triptófano; 82 mg; 13 mg
-Valina; 210 mg; 60 mg
-Total de aminoácidos indispensables; 3.414 mg; 1.266 mg


El almidón tal cual, es muy poco digerido por el perro; por consiguiente, debe ser transformado en dextrinas mediante la cocción o el microondas.
Aunque se utilizan mucho en la alimentación del perro, los hidratos de carbono no son indispensables, porque se pueden derivar de otros principios nutritivos, a excepción del último mes de embarazo cuando su presencia en la ración es necesaria.
Tanto en el adulto como en el cachorro, un exceso de sacarosa puede no ser bien tolerada y provocar diarrea a causa de la escasa presencia en el intestino del perro de la encima específica (la sacarosa); igualmente, el perro adulto puede digerir mal la leche por falta de lactasa.
Los perros no digieren la fibra y su presencia en la dieta reduce su densidad y la concentración de energía; por consiguiente, cuanto mas elevado es le contenido de fibra ordinaria, menos es el valor energético. No obstante, las presencia de un poco de fibra en la dieta puede resultar útil, sobre todo en los perros adultos y sedentarios, porque contribuyen a mantener su cuerpo en el peso óptimo y no demasiado gordo.
La fibra reduce el tiempo de tránsito de los alimentos en el tubo gastroentérico y ayuda a prevenir el estreñimiento. Sin embargo, un exceso de fibra puede ser prejudicial porque reduce la disponibilidad de las sustancias nutritivas de los alimentos.